La Contre-Réforme catholique au XXe siècle
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Punto 88. La reforma de las colectividades locales

Las regiones, los departamentos, las colonias y los cantones son circunscripciones administrativas artificiales nacidas de la Revolución para las necesidades del centralismo jacobino, serán pues suprimidos al beneficio de un regreso a las entidades tradicionales de los cuales los estudios recientes sociológicos y demográficos constatan la sorprendente perennidad.

Por consiguiente, esta reforma será uno de los elementos esenciales de la función ecológica del poder político, devolviéndole a las familias el cuadro natural de sus asociaciones y de su prosperidad. Se restaurará pues las provincias, ellas mismas subdivididas según las realidades históricas y humanas –los antiguos países– juntando varias comunas.

En contra del movimiento de racionalización que preside desde los finales del siglo XX a la reorganización de la administración republicana, la nueva política asestará al contrario hacer corresponder la red administrativa del Estado, de la policía y de la justicia a las subdivisiones provinciales.

Sin embargo, es a la administración comunal que le acatará la gestión ordinaria de los servicios de la población, como lo veremos en la tercera parte de estos 150 Puntos, consagrados a la ecología comunitaria. La autogestión comunal será favorizada aunque limitada por el estricto respeto de su presupuesto.

Es en el cuadro de la provincia que el gobernador, ayudado por los directores provinciales de los ministerios, aplicará las políticas nacionales adaptándolos a las realidades regionales. Estará a cargo del mantenimiento del orden y de la administración de la justicia por los tribunales de amparo y el tribunal administrativo. A él también le acatará la importante función del control de las finanzas públicas de las comunas y de las diferentes asociaciones reconocidas de interés público.

La provincia será también el cuadro ordinario de las organizaciones asociativas institucionalizadas, con el poder deliberativo. Podrán reunirse a nivel nacional, pero únicamente con un fin de concertación y de consultación, por lo importante que es que las realidades locales nunca sean olvidadas.

Es también a nivel provincial que se decidirá la repartición de la carga fiscal nacional y local entre los particulares, las empresas, las asociaciones.

El gobernador reunirá periódicamente a los alcaldes de las comunas en asambleas plenarias o reservadas a los delegados de cada subdivisión, para informales sobre las políticas nacionales que les conciernen y consultarlos sobre los asuntos de la provincia. Habrá una gran latitud para consultar a las personalidades locales y los responsables de las asociaciones profesionales, económicas o sociales, en comités que podrán ser informal.